Nightmare

lunes, 18 de abril de 2011
 
TITLE: I'm sorry I love u
AUTHOR: kimmy_lin
RAITING: PG-15
PAIRING: Yoosu
CHAPTER: Five
ADVERTENCIAS: Shonen ai / Incest




JUNSU

Habían pasado unas semanas ya desde que hyung había tomado ese vuelo y bueno...su ausencia se notaba.

La última vez que había hablado con él había sido exactamente el día siguiente de su partida para avisarnos de su llegada sano y salvo al aeropuerto de Seúl. Me comentó sobre un par de cosas que había visto al llegar y nada más, no me atreví a preguntar tampoco. No cuando una mano ajena a la mía sostenía el auricular en altavoz con un aspecto no muy amigable.

Suspiré…
Mejor dejaba de recordarle…

Ese día había salido temprano de la universidad –las clases habían comenzado hace casi dos semanas – me apresuré a entrar una vez en el umbral, las luces estaban apagadas supuse que YooChun continuaría en el trabajo o perdido en cualquier lugar tan taciturno como en los últimos días.

Estado anímico que había llegado a preocuparme lo suficiente para tratar de animarlo un poco a los pocos días, claro que el asunto verbal no había marcado una gran diferencia.

Luego de aquello, el intercambio de palabras se había reducido a cordialidades – que ya significaban bastante para él - o un fingido interés por mi vida cuando quería un favor como por ejemplo que me quedara más tiempo en la universidad ya que recibiría "visita".

Sí, el trato no había mejorado mucho…

Tiré mi morral sobre el pequeño sofá de mi habitación antes de lanzarme sobre mi cama disfrutando la suavidad del colchón bajo de mi cuerpo.

Los miércoles como hoy cuando llegaba a casa temprano debía hacerme cargo de la cena a menos que quisiera oírle comentar sobre el alza de precios del petróleo – y ya que él se constituía como mi medio de transporte hacia la universidad en las mañanas – hacer la cena estaba indudablemente incluida en mi agenda de los miércoles.

Suspiré con ganas mientras tanteaba la mesita de noche en busca del control remoto. Encendí la Tv y al instante me quedé prendido de una maratón de CRIMINAL MINDS afortunadamente recién había empezado y aproveché los comerciales para correr por una cocoa y un sándwich antes de instalarme nuevamente frente a la pantalla.




 YOOCHUN

Los días se habían vuelto más aburridos de lo acostumbrados, incluso el trabajo no era el mismo. Y no lo decía porque mis horarios se habían visto sobrecargados. Sino porque...

En fin...al parecer JaeJoong había hablado con el presidente ya que a los pocos días había aparecido un nuevo muchacho para reemplazarle, decisión con la cual absolutamente nadie había estado de acuerdo – las comparaciones pueden llegar a ser muy desastrosas con tremendo rival – así que a falta de sonrisas la solución había sido ofrecerme un monto mayor y una soga al cuello.


- Muchas gracias por el buen trabajo – apenas dije cuando el último flash terminó de cegarme


Hice una última reverencia y me fui a los vestuarios, el traje otoñal que vestía congelaba cada parte de mi cuerpo ¿No se suponía que deberíamos modelar la ropa de invierno? Ya me encargaría de convencer a la vicepresidenta en cuanto me la encontrara.

Caminé hacia los vestidores con Jessica siguiéndome de cerca


- Oppa quieres que te acom...

- Estoy cansado – la interrumpí cansinamente

- Pero… - esta vez fue el sonido de mi celular el que calló sus palabras


Me apresuré a buscar en mi bolso el aparato


- Jae… - dije al ver su nombre en la pantalla

- YooChun…ah ¡Dios sí que hace calor aquí! – Me dijo

- Al menos tú no corres peligro de hipotermia o algo – le respondí


La morocha me miró indignada al ver cuanta atención le prestaba, dio media vuelta y salió de la habitación.


- … - se quedó en silencio ¿Ahora sí planeaba decirme que demonios le pasaba?

- ¿Para qué has llamado? – Le pregunté tratando de ayudarlo a hablar

- ¿Qué no puedo llamarte? – Me preguntó entre risas y nerviosismo

- Jae – le gruñí

- Puedes… - exhaló fuertemente sopesando qué decirme – sólo no preguntes por el momento

- Sabes que todo nunca ha significado nada…así que ahórrate dilemas inatingentes – sinceré pillando el significado de su silencio ¿No por nada éramos soulmates? Menudo idiota que resultaba a veces...

- YooChun…ah

- ¿Qué?

- Muchas gracias – me quedé sin palabras

- Vale ahora te cuelgo antes que el apocalipsis me agarre en pleno doceavo piso – bromeé

- Idiota – susurró – sabes que te quiero

- Como cajero automático, sí, ya desde hace buen tiempo. Ahora deja el drama y dime qué quieres

- ¡Ya!.. Ni que…ni que…vale quizás si fue un poco intencionado – admitió sacándome un par de carcajadas

- Más te vale que lo pidas de una vez antes que la generosidad se me acabe

- Quiero que compres un celular

- ¿Qué la falta de paga este mes te está afectando tanto? - me reí cambiando de posición

- Sabes que con sólo mencionar mi apellido tendría lo que querría en un pestañeo – me recordó indignado

- Vale ¿Entonces para qué…? – No necesité terminar la interrogante – Junsu

- Quiero hablarle seguro debe estar extrañándome y…


“Si Jae-hyung dice que estará bien es porque lo estará”


- ¿Sigues ahí?

- Hagamos un trato – le esclarecí - le compro el dichoso celular a ese niño y tu prometes resolver tus asuntos lo más pronto que puedas, el trabajo se ha vuelto un infierno

- No necesitas de excusas para decir que me extrañas YooChun - me dijo suavemente - y vale lo prometo en cuanto tenga un nuevo número en mi directorio

- Hecho y Jae…

- ¿Qué?

- Saluda a el asuntillo de mi parte

- ¡Yahhhhh! - le corté


Tiré mi móvil a un costado mientras me tiraba los cabellos hacia atrás. A pesar de continuar ignorando sus razones me sentía un poco más tranquilo.

Me tomó unos 20 minutos en vestirme y bajar al estacionamiento. El invierno este año era duro. Casi corriendo llegué a mi auto y conduje hacia el mall más cercano.


- Tenemos este nuevo modelo en siete lindos colores que incluye sistema de mensajería libre por todo un año y… - recitaba una de las señoritas

- Este…quiero este – dije señalando un móvil pequeño pero lo suficiente sofisticado, de esos que indudablemente aprobaría JaeJoong y lo suficientemente “majos” para alguien como…

- ¿Es para su novia? – Se arrepintió de su desfachatez cuando puse mis ojos en ella

- No – negué cansinamente

- ¿Quiere que lo envuelva? – Preguntó con temor


“Si Jae-hyung dice que estará bien es porque lo estará”


- …supongo







JUNSU

El teléfono de la sala había comenzado a sonar desde hace un buen rato, tal cual se me había ordenado ignoré cada maldita timbrada del bullicioso medio de comunicación. ¡Pero por dios santo que la gente no se cansaba de escuchar el irritante sonido de espera! Ya ni podía oír las voces de los personajes…mierda…


- ¿Bueno? – dije molesto más que dispuesto a mandar a mi queridísimo hermano al mismísimo infierno si se atrevía a recriminarme el haber contestado. Si nunca contestaba las llamadas al fijo ¿Para qué carajos lo tenía?

- Estoy llevando la cena – esa voz…

- …

- Voy a colgar – dijo y casi ni asimilé sus palabras hasta que oí el timbre de llamada finalizada al otro lado


Volví a posicionar el auricular en su posición acostumbrada y a paso lento me conduje hacia mi habitación. Al poco rato le oí entrar. Apagué la TV y me dirigí hacia donde estaba interceptándolo en el comedor. Me miró y puso todas las bolsas sobre la mesa antes de irse a su habitación a cambiarse o eso creí.

Por reflejo fui a por los platos a la cocina y en menos de 10 minutos ambos estábamos consumiendo el cerdo asado que había traído para cenar.

Miraba repetidas veces al pequeño regalo que había dejado sobre la mesa. Había tenido bastante curiosidad al encontrarlo entre las bolsas de la comida pero con los dos meses que llevabamos conviviendo había desarrollado la pequeña habilidad de preguntar lo necesario para evitar todo acto no amistoso de su parte, simplemente lo había depositado a un lado de la mesa.


- Es tuyo – dijo de pronto ¿A qué se refería?


Preferí guardar silencio antes de soltar algo no previamente sopesado, al parecer identificó mi gesto de total incertidumbre ya que dejó su plato para mirarme con cierto dejo de incomodidad.

Alargó la mano hacia el paquete y lo puso frente a mí ¿Acaso se refería a…? Eso era prácticamente imposible


- Es tuyo – repitió dejando ir todo el aire de sus pulmones con cansancio mientras devolvía la atención a su plato


¿Qué estaba pasando? ¿Por qué me estaba…? Es decir…


- Gra…gracias – apenas dije poniendo el regalo sobre mis piernas

- Hmp


De repente aquello era una especie de treta para pedirme algo a cambio, le miré de reojo si fuera así ya me lo habría dicho ¿cierto? Él no era del tipo de personas que andaban con rodeos entonces ¿Porqué…?

Se puso de pie empezando a recoger sus trastos cuando hubo satisfecho su hambre.


- Yo limpiaré – le dije, se detuvo, me observó por unos segundos y luego se dirigió a su habitación en silencio


Desvié la mirada hacia el colorido paquete sobre mis piernas. Deslicé el moño aún reacio a creer que fuera él quién me había entregado aquello. Rasgué la parte superior y pude identificar la imagen de un móvil sobre la caja blanca que lo contenía. Extraje el contenido del todo aún sin creerlo. En realidad lo era ¡Un celular!

Y a juzgar por todas las características que la publicidad contenida le atribuía supuse que no era uno cualquiera. Extraje el pequeño aparatito de su empaque. Era azul y tenía un delfín colgando de un extremo ¡Era simplemente adorable!

Aunque era otra cosa la que se llevaba el premio mayor en el directorio se observaban dos números uno perteneciente a cierto pelirrojo al cual tanto extrañaba y otro que titulaba Park YooChun como usuario.

Quizás no era un completo idiota después de todo…






 YOOCHUN

Después de ese día no había vuelto a cenar con él, había empezado un trabajo de medio tiempo en una cafetería de por los alrededores y dado que retornaba a eso de las 11:30 ya habiendo llenado su estómago. Las pocas cosas importantes y puntuales de su vida las sabía por boca de Jae quién al ya poder comunicarse con el rubio se la pasaba horas y horas hablando de cada aspecto de sus interesantes vidas tanto como los huecos en la agenda de Junsu les permitían.

Por supuesto que aquello tenía un lado bastante positivo ya que las llamadas de mi soulmate mantenían el tema “Junsu” bastante aparte.


“Si Jae-hyung dice que estará bien es porque lo estará”


Tal vez era yo quien se lo estaba pensando demasiado…


- ¿Qué quieres ahora? – Dije respondiéndole la llamada

- Y aquí vamos de nuevo – me dijo riendo

- JaeJoong enserio estoy cansado – le dije masajeando mis sienes

- La pregunta sería ¿Cuándo no lo estás?

- Y la otra ¿Porqué no te e colgado aún? – Dije cansinamente

- ¡Yahh! Encima que me digno a gastar mis llamadas libres en ti… - Jae era siempre tan sencillo

- Vale, vale, vale ¿Qué quieres amorcito? ¿Un servicio a distancia? – Le piqué riendo

- Chun…no – susurró entrecortado

- Oh vamos ¿Cómo si fuera la primera vez? ¿Quieres hacer memoria bebé?- volví a bromearle

- ¡Cuelga ahora! – Esa en definitiva no había sido su voz

- ¡Espera! Yun…- la llamada se cortó


No me digné ni a devolverle la llamada en cualquier otro caso lo hubiera hecho pero ahora literalmente estaba cayéndome del cansancio como para meterme en los asuntillos personales de mi soulmate y realmente sólo quería llegar a casa a darme un merecido descanso.

Tiré el móvil al asiento trasero y conduje lo más rápido que pude a los 20 minutos ya estaba bajando de mi auto a paso rápido.

Encajé la llave y…


- ¿Estás seguro de que estás bien? – Preguntaba una voz desconocida dentro

- Sí, muchas gracias – respondía otra no tan ajena ¿No se suponía que debería estar…?

- Vale pero déjame tu número para asegurarme que te mantendrás respirando hasta que llegue tu hermano o sino mi conciencia budista no va a dejarme tranquilo


Vaya forma tan elegante de sacarle el número, arrugué le ceño.


- Vale, vale pero a cambio debes dejarme el tuyo para saber cómo se llama mi ¿héroe? pfff

- Jajaja – rieron ambos – Shim ChangMin natal de Corea salvavidas de cada forma de vida que esté a su alcance

- Espero que no estés tratando de decirme algo con eso ChangMinnah… - ¿ChangMinnah?

- No que va yo solo decía

- Que bueno porque aquí entre los dos el más raro eres tú

- ¡Hey! Que no puedas apreciarme bien debido a tu falta de talla no es culpa mía

- ¿Pero qué dices? ¿Acaso es mi culpa que sufras de gigantismo? – Dijo indignado

- ¿Gigantismo? – se largaron a reír y decidí que ya había estado parado como un idiota lo suficiente







JUNSU

La puerta se había abierto de pronto y él había aparecido tras ella con un cansancio palpable sobre el rostro, apenas nos miró y se pasó de largo a su habitación.


- Bastante amable ¿no? – Dijo Min arrancándome otras risitas – supongo que ya que tu hermano llegó debo irme


Quise invitarlo un rato más pero no supe si eso acarrearía problemas o no así que desistí y le acompañé hasta la entrada.

Pertenecía a mi clase pero nunca habíamos hablado hasta hoy, cuando me salvó de ser atropellado por un conductor ebrio a toda velocidad. No lo había visto ni venir, simplemente había cruzado hasta que me alertó el ruido del freno forzado a menos de 4 metros, al abrir los ojos estaba tirado a un lado de la acera con un castaño gritándome lo necesitado de lentes que me encontraba.

Suspiré aún sentía mis manos temblar, él había insistido en llevarme a un hospital para que me examinaran o recetaran algún calmante yo que sé. Venía alegando que el impacto podría traerme problemas sin embargo odiaba los hospitales así que había tratado de comportarme lo más sereno que pude y así convencerlo de lo contrario.

Sostuve mis codos con mis manos, mejor me tomaba algo caliente y me iba directo a la cama.


Junsu…ah esto voy a estar sin móvil
durante unos días cuando tengo uno
nuevo te aviso ¿vale?
JaeJoong


Me llegó su mensaje desde un número desconocido. Suspiré esto no podía ponerse peor. Bebí de un sorbo la taza de té verde que me había preparado y me conduje a mi habitación a paso lento. Me quedé mirando la puerta de su habitación al llegar a la mía. Observé la hora en mi móvil iban a ser las nueve.


¿Ya cenaste?

Le envié un mensaje.

No recibí respuesta alguna, decidí tomarlo como un sí y me apresuré a entrar en mi habitación y meterme bajo las sábanas. Perdí la cuenta del tiempo que llevaba mirando el techo perlado hasta que caí dormido.

Sintiendo que quizás no pasaría un buen rato…





YOOCHUN

Habían pasado un par de días desde su primera remembranza nocturna y aunque sólo aquella vez lo había exteriorizado su aspecto demacrado y sin vida me había dicho que las pesadillas aún no habían tenido fin.

Situación que al parecer no pararía hasta terminar por afectar mis horarios de sueño también.

Así que había optado por la solución más viable y rápida de todas, hablar con Jae para que calmara al rubio y su fuero interno de una vez por todas. Solución que hubiera funcionado perfectamente si éste último me hubiera contestado alguna de las llamadas o mensajes que le había enviado.

Mierda…


- Buenas noches ¿Puedo ayudarlo en algo? – Me preguntó la señorita de la tienda

- ¿Podría darme algunas pastillas para dormir?

- Por aquí por favor – me dijo guiando hacia la caja


Pagué el importe necesario y recibí una tableta de pastillitas que esperaba pudieran resolver el pequeño problema de mi rubio hermano.

Al llegar a casa le había encontrado discutiendo con el alto orejón de la vez pasada. Quién al verme ni se había inmutado como sí lo había hecho mi consanguíneo en cuestión.


- No puedes seguir así – le había dicho derrotado aquel castaño antes de desaparecer con un portazo

- No le quiero en mi casa de nuevo – le dije molesto al ver la poca delicadeza con que su “amiguito” había tratado a mi puerta

- Lo siento – había dicho él con una congoja bastante contagiable mientras tomaba asiento en la mesa frente a mí, quizás era porque jamás le había visto así pero...sentí cierta molestia en mi pecho


La cena estaba servida y el apenas se llevaba los palillos hacia los labios, las ojeras parecían haberse multiplicado unas cuatro veces desde que le vi por la mañana. Rebusqué las tabletas en mis bolsillos y se las puse sobre la mesa tal y cual había hecho aquella vez con el celular.


- ¿Realmente soy tan molesto? – Había preguntado con la voz quebrada al ver las pastillas – lo siento en verdad lo siento – alcanzó a decir antes de correr a su habitación con los ojos rojizos por el llanto


Dejándome tan tieso como una roca sin procesar aún lo que acababa de pasar.

¡Ahh joder!… Por eso no me gustaba dármelas de bueno con las personas. Rasqué mi cabeza con impotencia ¿Qué se supone que quería que hiciera? ¿Qué le preguntara el porqué de sus pesadillas? ¡¿Qué le cantara una maldita canción de cuna?! ¿Qué le dijera que todo estaría bien? ¿Qué yo estaba aquí para él?

¡Por mí podía quedarse sin dormir todo lo que quisiera! ¡Ése era enteramente su problema!


“Si Jae-hyung dice que estará bien es porque lo estará”


¡Por mí podía…podía…! ¡¿Por qué Jae no contestaba el puto celular cuando se le necesitaba?! Mierda…





JUNSU

Odiaba cada vez que lloraba me hacía sentir tan débil...tan necesitado. Y si algo odiaba más que la cobardía era que se preocupasen por mí y ahora inclusive YooChun…

Hipé una vez más tratando de callar mi llanto. ChangMin tenía razón era un completo idiota. Tiré mis cabellos hacia atrás con impotencia ¿Qué se suponía que debía hacer? Los ojos se me cerraban por la falta de sueño sin embargo si dejaba que mis párpados se cerrasen terminaría siendo presa de mis miedos nuevamente.

Mierda…

¡Esto en definitiva no podía seguir así! ¿Qué se suponía que estaba esperando? Me incorporé sobre mi cama quedando sentado frente al televisor, realmente había intentado de todo: Leer, escribir, cambiar de posición al dormir, tomarme pastillas o una que otra infusión pero nada funcionaba.

¡Absolutamente nada!

No podía dejarme vencer por un simple sueño, era justamente eso ¡Un sueño!Algo irreal encerrado en mi inconsciente, liberado por mis miedos absurdos.

Y que si un auto había estado a punto de matarme ¡Respiraba! Aún respiraba debía agradecer aquello en vez de desarrollar un stress post traumático que terminaría matándome por su cuenta si continuaba así y esa en definitiva no era una opción.

Apagué el interruptor. Ya era tiempo de dormir y dejarme de estupideces...ya era tiempo…






 YOOCHUN

Le había oído salir de su habitación y como las otras veces simplemente cambié de posición para volver a conciliar el sueño pero no pude.

Aún pesar de que mis párpados se cerraban por la somnolencia mis pies tanteaban el piso alfombrado en busca de mis pantuflas.

Apenas sentí como mi mano abría la puerta de mi habitación o como mis piernas daban las pisadas necesarias para conducirme a la sala donde sabía que él se encontraba.

En realidad casi ni podía identificar si dormía o no, los haces de luz lunar se colaban por una de las ventanas iluminándole partes de el rostro. Yacía sobre uno de los muebles abrazando sus piernas y suaves lágrimas trazaban un par de líneas brillosas sobre cada uno de sus pómulos.


“Si Jae-hyung dice que estará bien es porque lo estará”


- Venga a dormir que así ninguno de los dos se despierta mañana – le dije o eso intenté ya que apenas y balbuceaba las palabras dada mi modorra coordinación motora

Ni se inmutó continuaba con la mirada gacha mordiéndose los labios tratando de calmarse, tomé asiento a su lado contiguo…


- Sabes... cuando de pequeño tenía pesadillas… mi madre solía… - a cada pausa que hacía me parecía que me quedaba dormido por segundos


Ante el silencio y temiendo volver a mi estado de ausencia me incorporé estirándole la mano para que hiciera lo mismo, me miró aún taciturno y accedió a mi ayuda.


- Tu mano – le dije – préstame tu mano – balbuceé


No identifiqué su mirada, mi cuerpo se tambaleaba y los párpados se me cerraban por instantes. Tomé su mano derecha entre las mías y la llevé hacia mi pecho al centro ahí donde se alojaba mi músculo cardíaco.


- ¿Puedes oírlo? Quieren que le devuelvas a su hermano…






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A call


TITLE: I'm sorry I love u
AUTHOR: Kimmy_lin
RAITING: PG-15
PAIRING: Yoosu, YunJae
CHAPTER: Four
ADVERTENCIAS: Shonen-ai/Incest



JUNSU

..............

Desde el momento en el que sus manos me aprisionaron entre él y la pared supe que todo, todo iba mal…muy mal, traté de alejarlo poniendo mis manos sobre su pecho empezando a forcejear pero dado que su fuerza era muy superior a la mía, sólo conseguí que me aprisionara aún más contra su cuerpo ¡Y sí en todo sentido posible!

Las mejillas me ardían y el que sus labios se aproximaran cada vez más a los míos, no me estaba ayudando. Cerré los ojos casi por impulso tratando de no pensar como todo aquello se veía, tratando de no pensar que aquel pobre rubio que estaba a punto de perder su primer beso a manos de su hyung, no era yo. ¡No podía ser yo!

Y le recé a cuanto dios recordara para que aquellos ojos azules que nos observaran incrédulos mostraran alguna reacción ¡Por dios que tenían que hacerlo! ¡No podía besar a YooChun! ¡Era mi hermano! ¡Mi hermano! ¡Un maldito hombre!

Empezaba a sentir ganas de llorar de impotencia

..........




- Entonces depende de lo que me des a cambio…hermanito – su comentario había sido lo suficiente insinuado para que el irme a la deriva no pareciera tan malo




Y quizás por ello me había quedado mirando como un completo idiota a la nada tratando de pensar en lo peor que podría pedirme en compensación...



- Vale – le había dicho luego de meditarlo un poco

Al fin y al cabo, pensé ¿Qué podría pedirme? ¿Qué fuera su mula por el resto de mi estadía? Lo aguantaría después de todo tampoco era como si limpiar fuera mi calvario.


Vaya error…


- Bien – dijo sonriente depositando su tasa sobre la mesa – entonces vamos antes de que te arrepientas – quizás debí haberme pensado un poco más aquella declaración, y quizás tal vez solo tal vez no estaría pasando lo que pasaba




Pero no, Park Junsu se había limitado a soltar un inteligente y nada esclarecido “¿Eh?” para luego correr detrás de ese demonio con intenciones demasiado alejadas a lo que el "inocente de mí" había creído. Es así como diez minutos después estaba sentado junto a él en un deportivo que olía a costoso hasta antes de entrar en él.


Durante todo el camino me había dedicado a observar por la ventanilla tratando de distraerme un poco sin embargo, le bastó con siete palabras para romper con todos mis esquemas posibles…




- Vas ayudarme a romper con una mina


- ¡¿Qué?! – había gritado entre aterrado e incrédulo hacia lo que acababa de decirme


- No te preocupes lo harás muy bien…





YOOCHUN

No había que ser muy atento para darse cuenta del pésimo humor de mi consanguíneo, el cejo fruncido, la mirada airada perdida en algún punto del paisaje céntrico que dejábamos detrás a gran velocidad. En ese tipo de situaciones el guardar silencio hubiera sido la mejor opción a elegir pero dado que su posible enojo me resultaba nulamente amedrentador, las palabras simplemente escaparon de mis labios.




- No ha sido para tanto – le dije sin mirarlo, soltó un gruñido y decidió ignorarme




Sonreí sabía que con eso solo lograba enfurecerlo más. Estaba siendo un cabrón lo sabía, pero no podía detenerme.




- ¿Realmente creías que iba a besarte o algo? – le pregunté con un dejo de sarcasmo


- Quieres dejarlo – siseó empezando a golpear su muslo con los puños tratando de calmarse


- Vale – dije simplemente devolviendo la vista a la carretera




El silencio nos envolvió nuevamente y aunque no estaba exactamente solo, me resultaba extrañamente agradable.


A los pocos minutos mi celular comenzó a sonar distinguí el nombre de mi soulmate en la pantalla. Me extrañé, usualmente para que llamara a estas horas – cuando estaba acompañado – era o para echarme en cara algo o...miré a mi consanguíneo sobre el asiento trasero...Junsu




- Yah!! ¿Que aparte de bruto estás sordo? – gritó a forma de saludo


- Buenos días a ti también JaeJoong


- Aish… Junsu ah ¿Qué tal el primer día en la universidad? – dijo ahora más animado afirmando mis sospechas


- Bien… – respondió con voz queda


- … – guardó silencio un momento - ¿Qué ha pasado? – preguntó




Vale, tenía que quitarle la posta sino dado el menudo gesto de indignación que llevaba encima supe que se avecinaría una catarsis extremadamente larga.




- Enma Carlton – me adelanté


- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Rompiste con ella?....Espera – lo pensó un poco mejor - ¿Que tiene que ver Junsu en eso?


- Te acuerdas que yo te había pedido que…


- ¡Mierda! ¡Tú! ¿Qué le has hecho a mi bebe? – me interrumpió


- Nada que él no hubiera aceptado – ok, basta decir que al ver su rostro de mártir supe que había pisado territorio minado – te hablo luego, nos vemos en la pizzería del centro a las tres


- ¡Espera! – corté la llamada




El silencio nos envolvió una vez más salvo que esta vez era entrecortado por el crujir de los nudillos de mi hermano, sabía por experiencia – e intuición – que llegado a ese punto bastaba un detonante para sacar toda esa miscelánea de adjetivos calificativos hacia mí que de por sí ya luchaban arduamente por escapar de su garganta…


¡Por Dios que la idea de ver “a ese niño bonito” fuera de sí se me hacía atractiva! Miré la hora en mi móvil faltaban unos quince minutos para las tres, mi estómago rugía lo suficiente para detallarse reacio a retrasos.




- ¿Ibas a hacerlo? – preguntó sin despegar su mirada de la ventanilla tan bajito que creí haberlo imaginado


- ¿El qué? – pregunté, exhaló fuertemente, impaciente


- Besarme - aclaró


- No – negué sinceramente, pareció respirar un poco más tranquilo al oír mi respuesta


- La próxima vez que intentes robarme el espacio personal de esa manera…te mataré – susurró tan banalmente que más pareció habérselo dicho así mismo


Sonreí…Sin duda Park Junsu resultaba cada vez más interesante…




JUNSU

La cabeza me daba vueltas ante la interrogante ¿Realmente habría llegado a besarme? El sólo pensarlo me hacía sentir tan extraño y como cualquier otro hombre no sé… insultado. Felizmente todo el enojo que podía haberme embargado se vio apaciguado con su negativa y el pequeño paseo hacia la pizzería según había acordado con Jae-hyung.


Aunque aún estaba ese algo que me mantenía inquieto. De acuerdo a sus palabras, ya le había pedido a JaeJoong el mismo “favor” ¿Acaso Jae-hyung se había negado? Fruncí el ceño al recordar nuevamente lo que hace unas horas había protagonizado…




.........


Juro haberla amado cuando escuché su grito enajenado al ver a su novio a punto de besar a otro. Aún a pesar de no haber entendido absolutamente ninguna palabra de lo que sus labios rojos modulaban.


- YooChun! What the fuck is this mean?


Sus labios se alejaron de los míos, no supe cuán bien me sentí hasta que nuevamente me atrajo hacia él, esa colonia empezaba a gustarme y eso solo logró indignarme aún más ¿A qué demonios estaba jugando?


- Nothing, I just trying to make up a little with my boyfriend

- Your what?! – había gritado encolerizada

- Can you please live us alone? We’re a little busy here– por su semblante arrogante, supe que no estaba diciendo cosas muy agradables a los oídos de la rubia

- Are you telling me that you are a homo?

- No I'm just telling you that I want to trial another options, my Dear


En determinado momento las palabras pausadas, moduladas casi insinuadas adquirieron un tono de voz muy alto, conforme la rubia me miraba enfurecida y más que dispuesta a hacerme el daño que le fuera humanamente posible.


- I wish you die soon with your blond bitch, you bastard – dicho eso se había ido a paso rápido no sin antes dirigirnos una profunda mirada de odio


El simplemente había sonreído y hecho sonar las llaves de su auto como un gesto de “sígueme”. Dejándome ahí, inmóvil, confuso...

Se detuvo a unos cinco metros de distancia al no sentir mis pasos secundar llos suyos.


- ¿No vienes? - preguntó

.........


Nunca antes había querido golpear a alguien tanto en mi vida a tal punto que pudiera deshacerme toda esta arritmia estúpida de la cual mi corazón había sido presa.


Inhalé profundamente tratando de descartar todo recuerdo no grato, afortunadamente al devolver mi mente a la realidad YooChun ya estaba aparcando el auto. Empezaba a sentir esa colonia de nuevo.


Ok, definitivamente tenía que alejarme de su auto lo más pronto posible "de él" sino quería tener más “evocaciones” de las que ya estaba teniendo, de un brinco desabordé el majestuoso Porsche y le esperé fuera.


Al salir distinguí a Hyung a lo lejos, estaba apoyado de espaldas a su auto tan deslumbrante como siempre. Me sorprendió que no se hubiera acercado al reconocer el auto de YooChun.


Alcé una mano para saludarlo. Cuando en eso noté como un tercer brazo lo rodeaba cariñosamente y todo encajó en el pequeño rompecabezas de mi mente.


O bueno no tanto...


¡¿Qué?! ¿Jae-hyung tenía novio? ¿Pero no era…?


Volteé a ver a YooChun quién acababa de bajar del auto, se posicionó a mi costado mientras observaba la escena con una sonrisa, le hizo un burlesco gesto de saludo con los dedos al alto pelinegro que abrazaba posesivamente a mi pelirrojo hyung y este lo miró con odio.


No entendía absolutamente nada… El pelinegro besó a Jae bajo la atenta mirada de YooChun quién no hizo más que ensanchar su sonrisa.




- ¡Te esperamos dentro! – le gritó y comenzó a caminar en dirección al restaurante


- ¡Espera! – exclamó rompiendo el beso, le dijo algo ¿a su novio? Y caminó rápidamente en nuestra dirección




Tardé unos segundos en reaccionar para luego seguirle los pasos a ambos, miré de reojo como el pelinegro pateaba con todas su fuerzas los neumáticos de su auto supongo. Empezaba a plantear mis hipótesis, pero preferí esperar a que hablaran al respecto y descartar ideas.







YOOCHUN

Había tenido que morderme la lengua para no reventar a carcajadas ante la escenita de celos que Matt – si no me equivocaba – había protagonizado. Desde el inicio me había caído particularmente mal no por por su relación con Jae sino porque a pesar de que mi soulmate le hubiera informado acerca de nuestras “libertades” él continuara celándolo.

Se me hacía estúpido, desesperado y nada digno. Mi soulmate me dio un ligero golpe en la espalda cuando llegó a alcanzarme, sin querer vi al ahora ex novio de mi amigo y no pude evitar sentir cierta pena por él.




- Puedes hacerme el favor de no mirarlo – me dijo cansado




Asentí en silencio mientras sonreía galante a la maravillada señorita que nos guiaba hacia nuestra mesa. Una vez instalados y con los platillos frente a nosotros, Jae decidió romper el silencio.


- Y… ¿Qué ha pasado? – preguntó tratando de pasar por alto sus recientes experiencias


- Te dije que nada – respondí con molestia mientras masticaba un generoso trozo de pizza


- No hables con la boca llena y no, no te creo – dijo cruzándose de brazos – Junsu tu…


Cruzamos miradas, lo noté particularmente tranquilo seguro por la ansiedad que los últimos acontecimientos le habían brindado. Así que me relajé y centré toda mi atención en la pizza que había pedido, realmente lo último que quería era una escenita de madre por parte de Jae.


- Un intercambio de favores nada equivalente – respondió Junsu simplemente


JaeJoong me miró desconfiado y le incitó a continuar


- Le ayudé a romper con la tal Emilia Cartón – dijo sin dejar de comer


Bastaron dos segundos para que ambos estuviéramos riendo a carcajadas limpias


- En…Enma Car...Carl…Carlton – le corrigió Jae entre risas


Tuve que sostenerme el estómago para tratar de detener el dolor abdominal.


- Lo siento – dijo él avergonzado


- Continua…continua – le incitó tratando de calmar sus risas


- Bien, así que por algún motivo aún desconocido yo fui la causa


De pronto las risas se apagaron y sólo se escuchaban los ruidos de mis dientes triturando la pasta en mi boca.


- ¿Qué hizo exactamente? – preguntó


- ¿Porqué no cambiamos el tema? – sugirió con una sonrisa más que falsa empezando a recordar nuevamente


- Tenía que hacerlo verídico – me defendí, recibí una mirada gélida de un rubio y un golpe en el hombro de un pelirrojo – vale…me callo


- No te vayas a asustar pequeño, es que tu hermano es un idiota y esa chica estaba obsesionada con él y al parecer su cerebro no funciona tan bien como creía


- Eso supuse – admitió él sin mirarme ni dejar de devorar sus respectivos platillos

- Ya que estamos opinando tanto… ¿Porqué no nos cuentas un poco de Matt? – dije satisfecho al ver cómo me fulminaba con la mirada


- No hay nada que contar – dijo recostándose del todo en el respaldar tomando su copa de vino correspondiente


- ¿En serio? Por lo que vi yo diría que sí – como adoraba las venganzas


JaeJoong abrió la boca para decir algo sin embargo el sonido de su celular lo detuvo, sonrió con complacencia hasta que vio de quién se trataba. Su rostro pasó de la sorpresa a la nada misma y luego a la ¿felicidad?


Sin decir absolutamente nada se dirigió a los servicios a contestar la llamada.


Me quedé mirando el camino por el que acababa de irse. Si de algo estaba seguro era que...


- ¿Que pasó? - me preguntó intrigado


- No lo sé - mentí




JAEJOONG

Al observar su nombre sobre la pantalla de mi celular había rememorado cada bendito momento en su compañía, parpadeé repetidamente para asegurarme que en efecto no se trataba de una treta de mi mente.




- ¿Diga?


- Jae…JaeJoong


- … – ¿En realidad estaba escuchando su voz? ¡Estaba escuchando su voz! Las palabras se atoraban en mi garganta


- Te necesito… - aquellas dos palabras fueron más que suficientes




Mojé mi cara, sonreí a mi reflejo y me dispuse a abandonar los servicios higiénicos. Llegué a la mesa Junsu me miraba extrañados, YooChun le restaba importancia. Les sonreí mientras tomaba asiento en el lado equivocado.




- Tengo que viajar – les dije


Junsu dejó de meterse comida a la boca para mirarme con incertidumbre. YooChun sólo me miraba, mordiéndose la lengua para no preguntar nada, le agradecí con la mirada.

 
- Tengo que viajar ahora – volví a repetir mientras me incorporaba sentía impulsos de correr hacia mi auto y conducir rápidamente hacia el aeropuerto


YooChun extrajo su billetera y puso los billetes sobre la mesa, me miró y se dispuso a abandonar el establecimiento.


- Vamos Junsu…ah – literalmente tiré de su brazo para obligarlo a ponerse en pie

 
YunHo ah…sólo…Sólo espérame…




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