Sorrow

domingo, 2 de septiembre de 2012
“El conocido y actual miembro de DBSK, Shim Changmin, fue encontrado esta mañana en el estacionamiento del hotel en el que momentáneamente estaba alojándose, sin conocimiento y claramente maniatado. Se desconoce la posible identidad de su agresor, el guardia que lo encontró en la mañana ni siquiera pudo reconocer a la estrella pop debido al gran charco de sangre en el que se hallaba. Se han revisado los videos de las cámaras de seguridad y como verán en el video que se grabó alrededor de las 4:23 am solo puede verse esta camioneta negra que se detiene en este parking y lamentablemente debido a que la propia camioneta bloquea el campo visual de las cámaras no se puede ver si quiera la silueta de quien deja el cuerpo de Shim en el suelo. La policía sigue trabajando en coordinación con los guardias de seguridad del hotel y los allegados del cantante en busca de una posible explicación. Lamentamos informarles además que el estado de salud del actor es preocupante, se sabe que ha tenido que entrar a sala de operación por algunos golpes fuertes que han dañado sus órganos internos. Y según noticias que han llegado hace apenas unos minutos Shim Changmin ha entrado en coma.”

 

“En otras noticias, millones de fans en todo el mundo se han reunido para expresar su apoyo hacia el idol. Aquí la nota...”

 

 

 

Jaejoong apagó el televisor.

 

Hincado sobre el mueble de la salilla de su departamento con un gesto indescifrable.

 

Tenía las manos blancas de tanto apretar el control entre sus manos.

 

Las palabras “coma” y “maniatado” flotaban en el aire sin terminar de ser procesadas.

 

Sentía unas ganas enormes de vomitar ante las muchas imágenes que se formaban en su perturbado cerebro.

 

La presión se le había ido al piso.

 

Tenía demasiado frío.

 

Caminó hacia la calefacción completamente ausente y la subió unos 7 grados.

 

Para cuando volvió a internarse en el sillón no hubo diferencia.

 

Intentó abrigarse así mismo con sus brazos. Su cuerpo titiritó aún más.

 

El control remoto le hincaba la parte final de esternón en la posición en la que se encontraba.

 

Miró su celular abandonado en la mesilla. Yoochun había llamado minutos antes del documental para contarle de un sueño raro que había tenido. El pelinegro estaba en china para un fanmeeting. Completamente ignorante de la barbaridad que acababa de ocurrir. Tardaría algunos minutos más para enterarse.

 

La verdad es que deseó también hallarse fuera del país para así tener excusas para no poder estar junto a su dongsaeng.

 

Junsu no tardaría en timbrarle al móvil para evitar que cometiera una estupidez. Ni siquiera él mismo sabía cómo reaccionar.

 

En este par de años separados nunca lo había sentido tan real como ahora.

 

Tan...tan horroroso.

 

Se sentía enfermo del solo ser consciente de que se había enterado de todo por la televisión.

 

¡Por la televisión, maldita sea!

 

Que su Min. Que su Min...

 

Quería aunque sea poder llamar a Yunho, intentar calmar la inmensa ansiedad del que era preso en esos momentos. Al menos para hablarle o no sé algo...

 

Pero cuando cogió su móvil se dio cuenta que ni siquiera tenía su número.

 

Un sonido lastimero raspó dolorosamente su garganta. Las lágrimas empezaron a caer.

 

“Coma” La palabra vibró de nuevo en su cabeza.

 

El control remoto se estrelló contra el piso.

 

 

- A la mierda – susurró con a voz quebrada por sus sollozos.

 

- Tengo derecho a saber, tengo...

 

 

Con pasos atormentados cogió su billetera, sus llaves. Y salió dando un portazo. Sin acordarse de trancar la puerta o llevarse un abrigo dado el frío calador de huesos de allá afuera.

 

Se lanzó escaleras abajo. Eran solo tres pisos hasta el estacionamiento, no tenía corazón o paciencia suficiente para esperar al elevador.

 

A cada paso que daba se cabreaba aún más.

 

El shock ya había pasado.

 

La ira se había hecho paso.

 

Alguna parte consciente aunque inhibida de si mismo le rogó a Dios no hubiera una fan esperándolo en el parking. No quería ni ponerse a pensar en lo que haría si veía a una de esas enfermas con sus cámaras. Algunas de aquellas que habían podido hacerle daño a su Changmin.

 

Aunque su teoría fuera excesiva.

 

Ahora mismo sospechaba de todo mundo. Y como tuviera la mínima prueba de un culpable sería él quien se lo moliera a palos. Tuviera el aspecto que tuviera.

 

A la carrera subió en su auto.

 

Vio la cara de loco que se mandaba por el espejo retrovisor y simplemente le importó un carajo.

 

Ya de camino recordó inoportunamente que Changmin siempre le retaba por manejar con los humos subidos. Pero ahora ¿Changmin no estaba, verdad?

 

Su fuerte puño se estampó sobre el volante.

 

Las llantas temblequearon un poco. Estaba en una vía principal al máximo de velocidad permitido quien sabe si más.

 

Su auto empezaría a volar pronto.

 

Afortunadamente de alguna manera se las arregló para no matarse o chocar a alguien en el camino y llegar hacia el edificio de la Sm, con un solo objetivo en mente: encontrar a Yunho.

 

Abandonó su auto pesimamente parqueado a mitad de la pista auxiliar y salió de una patada afuera. El tipo de seguridad quién por supuesto no se imaginó volver a verle la cara jamás en la vida se quedó lelo cuando Kim pasó sin reparos debajo de la valla de seguridad de lo más campante.

 

 

- ¡Eh, Sr. Kim usted no...!

 

 

El pelirrojo volteó con los ojos rojizos, con el cabello totalmente empapado en sudor y un aspecto tan enfermizo que Cho, el de seguridad se preguntó si realmente ese era el Kim Jaejoong que veía en tv y revistas.

 

 

- No – le dijo con voz trémula por la ira – solo...por favor no me detengas.

 

 

El guardia dudó.

 

Con un pie fuera de la cabina.

 

Acababa de ver el noticiero, entendía perfectamente porque estaba ahí.

 

Y aunque supo iba a caerle por lo que haría a continuación, simplemente le hizo un gesto de “no he visto nada” y volvió a su cabina.

 

Jaejoong no se molestó en decir gracias tan solo empezó a correr sin mirar atrás rumbo a la residencial.

 

Para cuando llegó al departamento deseado los humos se le bajaron de golpe.

 

¿Hace cuanto no se habían visto frente a frente?

 

Deseó que a tocar fuera Changmin quien le abriera la puerta. Quien le insultara, le pegara o le besara.

 

Sus nudillos golpearon la puerta una y otra vez.

 

Nadie respondió.

 

Sus manos intentaron maniobrar el pomo en su desesperación y cuando lo hizo la puerta se abrió sola. Vio el pasillo. Sintió el aroma de Changmin golpearle con fuerza el alma. Sus rodillas temblequearon. Tuvo que apoyarse en el marco de la puerta para no caer al piso.

 

Y así, muy débil dio el primer paso sobre ese pasillo.

 

Los mechones rojizos le obnubilaban la visión no importaba ya que Jaejoong en esos momentos caminaba guiado de su olfato. A través de la sala, el estudio y ese último pasillo que daba a otras dos habitaciones.

 

De alguna manera identificó una de ellas como la de su exlíder, no se equivocó, y no dudó en empezar a aporrearla, a golpearla a puño limpio mientras las lágrimas le caían a gotones.

 

 

- ¿Dónde estás? – le preguntó entre golpe y golpe.

 

- Me lo prometiste – gritó – me prometiste que lo cuidarías, que tú...estarías aquí para él, que le darías cada abrazo que yo no podría, que...que ¡ábreme la puerta joder!

 

 

Se escuchó el portazo de la puerta principal. Pero Kim estaba demasiado deshecho como para darle importancia.

 

Las fuerzas se le iban entre golpe y golpe. Mientras palabras más egoístas salían de su boca. Sabía que Yunho estaría igual o peor que él. Pero le importaba una mierda a empatía en esos momento Jaejoong solo quería a Changmin.

 

Pero Changmin no estaba.

 

¡Estaba en un jodido hospital, en coma!

 

Un sollozo se le escapó horrorosamente. La garganta le ardía como las mil putas. Sus nudillos y sus piernas.

 

 

- Tienes que llevarme a él, me necesita. No lo hagas por mí, hazlo por él

 

 

La puerta se abrió despacio.

 

Un Yunho con los ojos enrojecidos salió a través de ella. Su rostro lucía tan dolorosamente demacrado que pronto todas sus palabras dichas le atravesaron como puñales el corazón. Jung aun lloraba. Aunque intentara ocultarlo parecía querer desvanecerse en cualquier segundo.

 

Tomó un largo respiro mientras le abrazaba con fuerza.

 

Jaejoong luchó un poco.

 

Pero a fin de cuentas sucumbió ante el abrazo forzoso. Y aunque se sintió extraño después de un largo tiempo sin sentir el calor de Yunho sobre su cuerpo. Cerró los ojos y dejó que las lágrimas fluyeran en silencio.

 

 

8 comentarios:

  1. Tsuki YJ dijo...:

    ;___________; Mi Chang pero quien le hizo eso waaa JJ no te rindas Min esta ahi para ti

  1. whatifgirl86 dijo...:

    Esto esta muy bueno. Por lo menos Changmin no esta muerto y eso me da la esperanza que desperté. Si que me gusta éste concepto de la muerte:D

    Esperaré la próxima actualización con ansias^_^

  1. Nyu *o* dijo...:

    WAAAAAAAAAAAAAAAA T_T nuuuuuuu el Chango nuuuuuuuuuu xD... aigo TT3TT ... io tamb le agarraría a palos a quien le hubiera echo eso T_T... Minnie T_T... aigo~... pero aun sigue vivo... erso es lo importante U.U... waaaaaaaaa... mi Jae T-T... a de estar realmente destrozado TT3TT
    MUY BUEN FIC UNNIE *w*

  1. Anónimo dijo...:

    ommo! gracias por leer ><

  1. aghna dijo...:

    Rayos no lo habia visto si no hasta ahorita hay asi que solo es el alma de Changmin T-T que le abran hecho conti plis

  1. Anónimo dijo...:

    si, es su almita, el otro cpao esta en construccion xD

  1. Wendy Mariela dijo...:

    yo estoy segura de que había comentado este capo pero mi comment no está...
    bueno noooo T__T Changmin no puede haberle pasado nada.. T____T conti x fa conti...

  1. Anónimo dijo...:

    CHICAS ME HE MUDADO A LJ POR PROBLEMAS CON MI CUENTA DE BLOGGER YA NO PUEDO ACCEDER ;______; PORFAVOR SI ALGUIEN LEE ESTO TRATE DE AVISARLES A LAS DEMÁS CONTINUARÉ MIS ACTUAS ALLÁ